Aprender a invertir en bolsa: la importancia de la metodología

Saber cómo funciona la bolsa y entender la lógica interna de los mercados es extremadamente complejo. Si eres un inversor particular cuyo objetivo es sacar rentabilidad de tus inversiones, no debes introducirte en los mercados queriendo conocer todos los detalles sobre los movimientos de los precios, ya que estos son innumerables e inagotables y seguro que te acaba destrozando psicológicamente.

Opta, mejor, por aprender a invertir en bolsa a través de una estrategia de inversión que defina qué movimientos has de realizar como inversor a partir de tus necesidades y disponibilidad. Y es que en bolsa solo existe una manera de hacer las cosas, la correcta y, por suerte o por desgracia, exige una sólida formación inicial. Por eso, para poder convertirte en un operador rentable, debes aprender a invertir a través de una metodología de inversión lógica. Solo realizando de forma estricta cada una de las reglas que defina el método podrás tener una operativa sólida que te ofrezca los resultados esperados.

Opera con una estrategia clara para aprender a invertir en bolsa

Desde Eurekers hemos definido cinco pasos que has de interiorizar si quieres aprender a invertir en bolsa y convertirte en un inversor de éxito. Saber encontrar buenos valores, gestionar correctamente su entrada y sus riesgos, aferrarse a las buenas posiciones sin dejarse influenciar por los altibajos diarios del mercado ni por las opiniones y saber cerrar las posiciones en el momento adecuado son los pilares que te convertirán en un inversor rentable. Vemos punto por punto todas las fases del proceso.

1.Seleccionar las mejores acciones de cada mercado

Tu metodología debe definir un sistema para la selección de los mejores valores del mercado. De esta manera no escogerás las acciones en las que invertir por intuición, por las opiniones de terceros o por lo que oigas en los medios de comunicación. En la metodología de Eurekers, existen diversos criterios según los cuáles un valor es idóneo o no para ser adquirido y que pase a formar parte de tu cartera de inversión. Solo sabiendo cómo realizar la selección inicial de activos podrás continuar el proceso inversionista de forma estratégica.

2. Seleccionar los valores que ofrezcan un riesgo menor

 Tu metodología te ayuda a definir qué tipo de acciones debes comprar pero la selección de oportunidades seguramente será amplia (actualmente hay miles de activos en muchos de los mercados del mundo) y requerirá de una selección por tu parte, atendiendo también al tipo de valores que ya tienes en cartera. Analiza qué activos te ofrecen una mayor inversión  con un mismo riesgo. Adapta el riesgo global de tu cartera y céntrate en los valores que te permitan mantenerlo estable.

3. Esperar a que tu metodología te indique un punto de entrada 

Para ser un buen inversor hay que ser estratégico: observar de cerca aquellas acciones cuyo comportamiento encaja con tu metodología. De esta manera, cuando se produzca el momento requerido por tu método para entrar, estarás preparado para hacerlo. No lo hagas ni antes ni después.

4. Calcular el riesgo operacional y rentabilidad de la operación y ver si es lo esperado

Si la respuesta es afirmativa, deberemos realizar la operación correspondiente. Antes de abrir una posición siempre hay que haber calculado el riesgo al que te someterás con su apertura por ella misma. Además debes analizar el riesgo que esa acción incrementará al conjunto de tu cartera, lo que en lenguaje bursátil se llama riesgo global de cartera. Haz siempre estos cálculos y podrás así concluir si te conviene o no abrir la posición que estás analizando.

5. Comprobar todas y cada una de las acciones compradas y pendientes de ejecución

Una vez comprado un activo que haya pasado todos los filtros anteriores y que, por tanto, se ajuste a tu metodología y a tu cartera de inversión en este instante, deberás permanecer en guardia para detectar cuando ha llegado el momento de recoger los beneficios. Es necesario que dejes que el valor dibuje su movimiento sin perderlo de vista. En función de la progresión que registre, tendrás que decidir cómo actuar. Nunca es bueno precipitarse al vender y después observar como el valor continúa dibujando una línea alcista. Actúa según tu metodología y saldrás del activo en el momento idóneo y este no es otro que cuando cambie la tendencia.

Estos cinco puntos marcan la forma de proceder de un inversor rentable. Son todos igual de importantes y siempre han de hacerse por el mismo orden. Tratar de comprar un valor impulsivamente sin haber estudiando antes si cumple las características de tu método de inversión o comprar una cantidad aleatoria de acciones de una compañía sin haber analizado antes cuál es el riesgo que vas a tomar en una determinada operación son situaciones muy habituales que te alejarán del objetivo: aprender a invertir en bolsa para conseguir ser un operador rentable.


 

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